14 de enero de 2010

THE FIGHT CLUB

El otro día, hablando con una persona que tiene un pésimo gusto cinematográfico -aparte de otros defectos importantes- recordé esta película. Y creo que se merece un hueco en este mi maravilloso blog.

Al principio pensé en hacer un modesto análisis de la película junto con una referencia al tema del consumo y tal, pero, ya que me gusta tanto la filosofía, he decidido compartir con vosotros, queridos lectores míos, toda la simbología nietzscheana que hay detrás de la película. Quizás lo otro lo deje para otra entrada posterior. Confío en que sobreviváis sin ella de momento.

Pues bien, las peleas y el dolor son el símbolo de la ruptura total, del camino hacia la destrucción: “LA PERFECCIÓN ES SIMPLE MASTURBACIÓN, EN LA DESTRUCCIÓN ESTÁ LA RESPUESTA”. Y…tatatachán! Aquí aparece la idea nitzcheana del superhombre (L). Por favor, ahorraros llamarme nazi por estar bastante de acuerdo con este filósofo ;)

Mi león marino alemán (por aquello de su gran moustache) hablaba metafóricamente de tres figuras fundamentales: El camello, el león y el niño.

1- El camello del que hablaba Nietzsche está representado por el narrador que se deja l
levar, no tiene ni valores propios ni fuerza para vivir, simplemente soporta la carga que la sociedad le impone.

-“LLAMÉ A MI PADRE Y LE DIJE :-¿Y AHORA QUÉ?
-ME CONTESTÓ : YO QUE SE, CÁSATE.

Debe seguir las reglas marcadas, tiene que ascender a la autorrealización personal y para eso necesita consumir lo que le manden consumir. Así funciona la sociedad hoy en día, así es el capitalismo. Y es que vivir deprisa, como estamos acostumbrados, no es vivir, sino sobrevivir.

2- El león sería Tyler Durden, que ayuda al narrador “A DESTRUIR LOS PILARES DE LA CIVILIZACIÓN”. Él es “EL LIBERTADOR QUE DESTRUYÓ SUS PROPIEDADES Y ORGAGANIZÓ SUS PERCEPCIONES” .Combate sin descanso, le enseña a acabar con todo lo que ha aprendido porque, como bien dice, “SOLO CUANDO SE PIERDE TODO , SOMOS LIBRES PARA ACTUAR”. Así con pequeñas peleas, enseñándole a amar la vida por si misma y no por los subproductos, a disfrutar del bien y del mal, del amor y del dolor y acabando con el orden de deudas mundial, prepara al narrador para ser un Super Hombre que guíe a la humanidad hacia los valores auténticos.

3-El niño : Una vez que se ha destruido todo lo aprendido, que se ha roto la moral y que se es libre, el Super Hombre ya no necesita al león, y debe matarle para dejar paso al niño. Este es capaz de jugar y crear bajo unos valores y una moral que él mismo se ha impuesto. Aquí ya hay espacio para el amor, y de hecho es la primera vez que el narrador y Marla se cogen de la mano.


Aún no encuentro LA RAZÓN por la cual me gusta tanto esta película. ¿Serán esos múltiples fallos de continuidad (Mr. Raccord!) de flashbacks, elipsis, etc, etc? Su magnífica estructura? La verdad es que nunca me gustaron las películas lineales, donde te lo dan todo masticadito. Para eso ya existen los rumiantes. ¿Será el hecho de haber tenido Fincher la valentía de crear una película -políticamente incorrecta-? “Ganando dinero del sistema haciendo películas contra el sistema”, diría Nach. En"El club de la lucha" hay más capacidad artística, cultural, filosófica y más violencia creadora que en infinidad de películas que se cuelan por las carteleras más indies intentando reclamar un trozo del pastel intelectual.

Es curiosa la cantidad de críticas que ha recibido por parte del sistema. Periódicos de todo el mundo, supuestos expertos en cinematografía, etc... Todo lo que se sale de la norma es objeto de mofa o crítica despectiva y marginadora. Y no queda ahí la cosa. La propia FOX tachaba de inadmisible el hecho de que Brad Pitt no apareciera en el cartel de la película. POR FAVOR.

No lo olvidéis. “SOMOS LA MIERDA CANTANTE Y DANZANTE DEL MUNDO”.

En fin, seguid maravillados/as con la purpurina que desprende el vampirito mariposil de Crepúsculo :D

11 de enero de 2010

La virgen de la cueva

Que sí. Que ya lo sabemos, joder, que está nevando hasta en zonas de Andalucía.

Me aburre, me cansa la actitud monotemática de la gente y de los medios. Vale, ya sabemos que los medios lo hacen para rellenar tiempo y no hablar de los problemas en el mundo, meteduras de pata del Gobierno, del número de parados, de las injusticias sociales, etc, etc.

¿Y qué decir de la gente? Borregos. Desde luego los medios consiguen que piensen en lo que éstos quieren. Vosotros no, lectores míos, que si me seguís en cada publicación es porque no pertenecéis a la masa =)


Basta que un individuo suba una foto de la nieve que ha caído para que todos imiten su actitud. POR FAVOR. Parece que nadie ha abierto un frigorífico/congelador (sin tecnología nofrost) en su vida. Tuenti es toda una ventana a la estupidez humana.

Lamentablemente, cada vez existe una menor cultura de lluvia e incluso en zonas de sequía la gente se queja cuando el cielo nos riega. Y no hablamos de honrar la lluvia como en otras épocas, pero sí al menos de aceptar y saber convivir todos los elementos atmosféricos y estaciones del año. La lluvia, el invierno, la nieve … son parte de la vida y cumplen su función, real y simbólica. No hay por qué alarmarse, digo yo.

Además, España está tan a la vanguardia de Europa que nieva unos copitos o llueve unas gotitas de más y todo se paraliza. Los ordenadores de las Posadas turísticas se quedan sin Internet, los lectores de tarjeta de crédito dejan de funcionar, las casas se quedan temporalmente sin electricidad, las carreteras se cierran impidiendo la circulación, las casas se inundan y sus inquilinos reciben la orden de abandonarlas con todos sus recuerdos dentro… Y encima la ministra tiene la cara dura de decir que estamos preparados y que todo sigue funcionando al 100%. Claro que sí. Y yo soy medio lapona.

Ni que decir sobre que España es el país que peor invierte los altos impuestos de los ciudadanos, ¿no?

Claro que estamos preparados. Pero para acercarnos cada vez más al Tercer Mundo.

En los países del norte de Europa rara vez ven el sol durante el año y todo funciona a las mil maravillas. Lo sé porque he tenido la suerte de poder viajar, y no sólo en verano. Es más, son los países más avanzados. Pero aquí mola decir eso de “Andalucía, imparable”.

5 de enero de 2010

Carta a los Reyes Magos





Las calles están colapsadas. El desplazamiento por algunas zonas es una auténtica utopía y mañana habrá un colchón de caramelos pisoteados por las calles. Sé que ya estáis por aquí, rondando la casa, buscando una ventana mal cerrada, tratando de bajar por la chimenea. He soltado a los perros, he colocado cáscaras de plátanos por los pasillos, la leche y las galletas llevan unas gotitas de laxante de más y he conectado la cerca electrificada. No soporto ni vuestras miradas bondadosamente bovinas, ni vuestras capas de pieles exóticas, ni vuestras barbas y coronas de pega, ni vuestros regalos ocasionales. Siento arcadas cuando os veo, sentados con niños que ni os molestáis en conocer y escucharles de verdad sobre las rodillas, en las casetillas que monta el Corte Inglés y similares. Parecéis obispos endomingados.


Realmente, no me considero de esas personas radicales en contra de estas fechas poniendo vídeos de Ska-p, deseando “feliz falsedad”, criticando que Papa Noel vista de rojo en vez de verde por mediación de Coca-Cola y derivados. Considero que algo es de una manera u otra según cómo la vivamos, cómo queremos que sea.
Me acuerdo especialmente de esos niños que no pueden disfrutar de las vacaciones (ya no sólo de la Navidad en sí) en sus casas, con sus amigos, sino que tienen que estar enchufados a sondas, respiradores y demás. Y, como cada año, apare
cen en las noticias los futbolistas de turno que les llevan regalos. ¿Qué generosos los futbolistas, eh? Con el dinero que ingresan cada mes y le tiene que dar el regalo el propio hospital para que se lo entregue el famosito. De verdad, si yo fuera uno de esos niños, le diría “Hoy sí, no? (sonrisa sarcástica)”.


El colmo: Este año, una de las cientos de cabalgatas que pasean nuestra geografía ibérica, irá acompañada de una curiosa carroza: la carroza en contra del aborto. Un aplauso, por favor (i)(i)(i)(i)(i)(i)
Así me gusta, que hagamos a los inocentes e ilusionados niños partícipes de nuestra pésima y nefasta política.


Reyes Magos de Oriente: Voy a por vosotros. MUUUUUAAAAAHAHAHAHA

11 de diciembre de 2009

La perfecta cabrona

¿Podrías aceptar más trabajo sin que te aumentemos el sueldo o te ascendamos?

Ayer me quedé dormido. ¿Podrías prestarme tus apuntes?

¿Podrías parecerte más a la hija que siempre quise?

¡YO CREO QUE NO!


Este fragmento pertenece al prólogo del libro de La perfecta cabrona, de ELIZABETH HILTS. Me vino al recuerdo en el día de ayer: estaba echando una partida de billar cuando se acercaron a nuestra mesa unos chavales con la estúpida excusa de jugar. Lancé la frase que más se repite durante el libro: “yo creo que no”. Y tras usarla sentí un gran alivio interior.


Muchas veces hemos hecho cosas que no nos apetecían con tal de ser “tóxicamente encantadoras”, ¿verdad? En este caso, expresé qué era lo que yo quería: que me dejaran tranquila. Mi madre siempre me dijo que tenía un escáner en los ojos. No me gusta nada esa actitud en la gente. El típico que se te acerca y te dice: “Nena, creo que podría hacerte muy feliz”. A lo que yo siempre respondí: “¿Cómo? ¿Ya te vas?”. O el otro típico del bar que se acerca a tu mesay te dice: “Esta silla está libre?”, a lo que contesto: “Sí, y la mía también si te sientas :D”


“Eso no estaría bien”, pensamos, sin caer en la cuenta de que el precio que debemos pagar a cambio es muy alto. Mejor dejar las cosas claras desde el principio. La cabrona interior no quiere que seamos malas. Quiere que seamos firmes. Quiere que seamos razonables. Y quiere que seamos encantadoras, sobre todo con nosotras mismas.

Decir “Yo creo que no” hará que nadie malinterprete el significado de esa frase. Argumentar en contra es inútil; ¿cómo puede alguien insistir en que crees algo si tú afirmas lo contrario?

Es suave. Es cortés, pero a la vez fuerte, firme e indiscutible. Naturalmente, habrá ocasiones en las que decir «yo creo que no» no será suficiente. Esta frase es sólo un cucurucho sobre el cual construir una especie de helado verbal. Yo añado el número de bolas que quiero. I´m the boss :D


A algunas les puede resultar problemático utilizar el término «cabrona» para referirse a ellas mismas. Podemos llegar a creer que hacerlo equivaldría a afirmar la imagen negativa que las mujeres asertivas han llevado como un sambenito durante años. Es decir, si expresamos lo que realmente pensamos, debemos de ser unas cabronas.

Analicemos con detenimiento este punto. ¿Cuál es el problema exactamente? ¿Nos

estamos portando mal acaso? Yo creo que no :D


¿Sabéis cómo acabó la historia? Los chavales nos dijeron: “Podríamos quedar mañana para tomar algo, aquí o en otro sitio”. A mí este hombre no me interesaba un pimiento, pero, por pura amabilidad, le contesté: «Yo creo que no, pero podemos echar otra partida». Y ganamos. Sublime.

16 de noviembre de 2009

La vida sin arte sería un error - F. Nietzsche


La música, y el arte en general, es para mí una forma de sanación, de cura, de exorcismo que nos libra de nuestros monstruos interiores y exteriores, reales y ficticios.
El ejecicio musical, como cualquier otro ejercicio artístico que supone su parte de escucha/lectura y su parte creadora/de escritura, también significa una forma de terapia del alma.

"Quien canta, su mal espanta" dice el refrán. Y es que la música está dispuesta para convocar la máxima aspiración de todo ser humano.

No somos muy distintos a nuestros antepasados prehistóricos: También buscamos cobijo, también imploramos alimento, también permanecemos a la interperie y perseguimos huir de ésta. Borges decía que el arte es como un espejo donde reconocemos nuestros propios rostros. Cuán razón tenía =)

La música, la literatura, las artes en definitiva, nos alivia de la realidad y nos dispone para amarla.

1 de octubre de 2009

Paradojas eclesiásticas....


La inquisición fue un instrumento valioso del que se sirvió la Iglesia católica para castigar los delitos contra la fe, bien obligando a sus fieles a denunciar a sus amigos y vecinos bajo pena de excomunión, o bien a través de un sistema procesal que conseguía que los denunciados confesasen sus pecados con independencia de que los hubiesen cometido. La finalidad de la Inquisición no fue tanto torturar o condenar a muerte a lso pecadores, como intimidar a la sociedad para que viviera de acuerdo con los principios y deseos de la Iglesia.

Como en los mejores tiempos de la Inquisición, el padre de Eluana Englaro y los 13 médicos y enfermeros que asistieron a la joven en estado vegetativo están siendo investigados por homicidio voluntario, debido a una denuncia presentada por varias asociaciones de defensa de la vida que alegan que no se siguió el protocolo de
desconexión de las sondas que hidrataban y nutrían artificialmente a Eluana desde 1992.

La eutanasia y el suicidio asistido requieren unos requisitos que no concurren en el homicidio o el asesinato, pues sus sujetos pasivos deben padecer una enfermedad grave o incurable que conducirá necesariamente a su muerte y produce graves padecimientos físicos o psíquicos permanentes que el enfermo conidera inaceptables y que no pueden mitigarse. En el caso del suicidio asistido, el enfermo debe solicitar de forma consciente, expresa e inequívoca, que le ayuden a quitarse la vida, mientras que en la eutanasia es un tercero el que le ocasiona la muerte.


La hipocresía de la Iglesia católica en este debate está siendo mayúscula, ya que, si la naturaleza hubiese seguido su curso, hace muchos años que Eluana habría fallecido, y son precisamente los avances médicos y científicos que la Iglesia critica duramente en otros terrenos los que han servido para mantener en estado vegetativo a la joven.


El guiño del Gobierno italiano al lobby católico está generando una auténtic
a caza de brujas. Parece que no ha sido suficiente con que el padre de Eluana tuviera que suplicar reiteradamente a los jueces que le permitiesen acabar con la agonía de su hija y luchar contra un Gobierno tan particular como el italiano. Y es que, para la inquisición, lo más importante es el escarnio público y ejemplarizador del pecador. Si la Justicia fuera coherente, los enjuiciados deberían ser aquellos que se han esforzado tanto en someter a un ser humano al calvario y a la tortura de contemplar durante 17 años cómo su hija era mantenida artificialmente en estado vegetativo, pese a que no tenía ninguna posibilidad de sobrevivir.

Cuando el derecho a la vida se formula sin tener en cuenta la dignidad de la persona, pierde su propia razón de ser. El derecho a la vida, al igual que los demás derechos, debe ponderarse cuando colisiona con otros bienes jurídicos y esto ocurre cuando la vida se convierte a juicio del titular del Derecho en una auténtica tortura o ésta solo puede desarollarse en un contexto caracterizado por la degradación y el dolor. En estos supuestos, parece lógico que sean los propios sujetos los que decidan cuándo su vida ha dejado de ser digna y que los pdoeres públicos respeten y apoyen su decisión. Lo contrario supondría transformar el derecho a la vida en la obligación a vivir.

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